Fue un espectáculo musical que rindió homenaje a la vida y obra de Édith Piaf, la icónica voz de Francia. Concebido como una travesía emocional por los pasajes más intensos de su existencia, el montaje abordó el drama, el amor, la pasión, el dolor y la nostalgia que marcaron a una artista que, aunque pareció vivir entre despedidas, dejó una huella imborrable en la historia de la música.
Mariaca Semprún asumió el reto de encarnar a Piaf con una entrega vocal y actoral que conmovió al público en cada función. Para dar vida a la legendaria cantante, debió aprender a cantar en francés, estudiar su gestualidad, su fragilidad y su fuerza, y sumergirse en un universo emocional complejo y profundo. Su interpretación fue celebrada por la crítica y el público como una de las más memorables de su carrera, logrando una conexión íntima con la figura de Piaf sin caer en la imitación, sino revelando su esencia.
El repertorio incluyó clásicos como La vie en rose, Milord, Non, je ne regrette rien, Les amants d’un jour, La foule, Padam Padam y Hymne à l’amour, entre otros. Cada canción fue hilada con escenas que reconstruían los momentos clave de la vida de Piaf, desde sus inicios en las calles de París hasta su consagración como símbolo universal de la chanson française.
Con más de 70 000 espectadores en Venezuela, España, México, Costa Rica y Estados Unidos, Piaf – Voz y Delirio se convirtió en un fenómeno teatral y musical que reafirmó a Mariaca Semprún como una de las intérpretes más completas del panorama hispanoamericano.