Ambientada en una escuela católica del Bronx en 1964, La Duda presenta un intenso drama moral entre la estricta hermana Aloysius y el carismático padre Flynn, tras la sospecha de un posible abuso hacia un alumno. En medio de este conflicto se encuentra la hermana James, interpretada por Mariaca Semprún, una joven monja idealista que representa la inocencia y la fe en la bondad humana. Su personaje se ve emocionalmente dividido entre la autoridad de su superiora y la aparente integridad del sacerdote, encarnando el dilema central de la obra: ¿actuar sin pruebas o confiar en la duda?